Manifiesto

 

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¿Cuál es nuestra visión de la formación?

El RD 4/2015 ha supuesto el remate de un proceso de reforma del sistema de formación para el empleo, con un resultado caótico y confuso, creando un estado de inseguridad jurídica. Es necesaria la participación de empresas y profesionales afectados para poner orden en el sistema.

Manifiesto de la Asociación Formación y Empresa

La formación profesional para trabajadores en activo o en situación de desempleo, es de vital importancia para salir de la crisis de paro que sufre España. Para los trabajadores, porque aumenta su empleabilidad, y para las empresas porque aumenta su productividad y competitividad. Las cifras de paro revelan que el sistema de formación profesional se ha demostrado ineficaz e ineficiente, además de significativamente descontrolado.

El Real Decreto 4/2015 de 23 de marzo, sigue haciendo hincapié en el protagonismo de los poderes públicos en la planificación y ejecución del sistema de formación para el empleo, cuando ni las asociaciones de empresarios ni los sindicatos saben de las necesidades reales de empresas y trabajadores. La presencia de lo público en la formación para el empleo debe servir para controlar la gestión y no puede subyugar los principios constitucionales de libertad de empresa y de libertad de los trabajadores en la elección de su formación.

Las últimas reformas legislativas no han conseguido más que paralizar la actividad de la formación con una larga sucesión de leyes contradictorias lo que se agrava aun más con las disputas por la competencia en esta materia entre el Gobierno y las Comunidades Autónomas.

Desde esta Asociación entendemos que ha llegado el momento de potenciar el papel de los profesionales del sector, de las empresas y entidades que llevamos años prestando un servicio de calidad adaptado a empresas y trabajadores según su perfil y avalado por su permanencia en el mercado. Si se pretende crear un nuevo sistema de libre concurrencia con todo tipo de entidades de formación, va a ser necesario tener en cuenta toda su experiencia en el día a día de esta actividad para desarrollar un marco legislativo coherente, que evite desigualdades territoriales, y con medidas de control que impidan los abusos que tan dañinos han sido para el sector.

Toda la formación profesional debe regirse por las mismas normas, independientemente de que la fuente de financiación sea la subvención, la bonificación o la aportación privada. Porque el objetivo debe ser la mejor capacitación de los trabajadores, para su mejor adaptación al puesto de trabajo que desempeñan o quieren desempeñar. La mayor calidad del sistema de formación logrará esta mejora en la capacitación, con efectos directos en las cifras de empleo, productividad y competitividad.

La Asociación Formación y Empresa pretende convertirse en un interlocutor activo ante las distintas administraciones, recogiendo la experiencia de las entidades de formación que realmente han prestado ese servicio durante años, y con una sola voz, aportar dicha experiencia a los poderes públicos responsables de legislar de modo que entre todos se consiga un sistema de formación eficiente que aumente la empleabilidad del trabajador y redunde en última instancia en un aumento del empleo.

Si queremos tener un sistema de formación de calidad, debemos hacerlo entre todos.

José Luis García Guglieri

Presidente de la Asociación Formación y Empresa